Se trata de un arte de defensa, ya que un karateca nunca ataca primero. Esta disciplina nació durante el siglo XVI, en la isla de Okinawa, en el océano Pacífico. Allí, los habitantes se defendían de los continuos ataques japoneses luchando sólo con sus manos. Fue ya a principios del siglo XX cuando el maestro Funakoshi dio a conocer este arte marcial en Japón y lo llamó kárate (mano vacía). En la década de los 50 se abrieron las primeras escuelas en EEUU y llegaron a la gran pantalla películas inspiradas en este deporte. En 1970 tuvo lugar el primer campeonato del mundo en Tokyo, y desde entonces se celebra cada dos años. Los estilos más practicados son shito-ryu, shotokan y goju-ryu.
En la década de los 60 llegaron a nuestro país muchos maestros orientales que ayudaron a crear escuela de un deporte que hasta entonces no había contado con muchos adeptos. En 1970, se celebró en el polideportivo del INEF de Madrid el primer Campeonato de España de Kárate y ocho años después se constituyó la Federación Española.
A pesar de ser un deporte de origen oriental, el mejor karateca de todos los tiempos es el español José Manuel Egea Cáceres, que logró tres medallas de oro consecutivas en la prueba individual de combate masculino en el Campeonato del Mundo (1988, 1990 y 1992).
Como componente del equipo nacional ganó dos bronces (1988 y 1990).

